¿Por qué aparece el dolor cervical crónico?
El dolor cervical, o “cervicalgia”, es uno de los problemas musculoesqueléticos más frecuentes en la población. Puede deberse a múltiples factores, entre ellos: malas posturas mantenidas (trabajo al ordenador, uso prolongado del móvil), tensiones musculares por estrés o bruxismo, desequilibrios musculares (debilidad de músculos profundos del cuello, rigidez de músculos superficiales), traumatismos previos, o degeneración articular con la edad.
Los síntomas que suelen aparecer son rigidez, limitaciones de movimiento, dolor recurrente e incluso irradiación hacia hombros o brazos.
¿Qué hace la fisioterapia en el dolor cervical crónico?
El tratamiento fisioterapéutico del dolor cervical crónico emplea varias técnicas:
Terapia manual y movilizaciones articulares suaves para liberar tensiones musculares, recuperar movilidad y mejorar la función articular.
Estiramientos y ejercicios de movilidad cervical para mejorar la flexibilidad, reducir rigidez y aumentar rango de movimiento.
Fortalecimiento muscular, especialmente de musculatura profunda cervical y estabilizadora.
Educación postural y ergonomía. Enseñar al paciente a mantener una buena alineación de la cabeza y columna en su vida diaria (trabajo, sueño, actividades cotidianas).
Técnicas complementarias: Diatermia, electroterapia, masaje descontracturante, punción.
Ejercicios y técnicas recomendadas para el aliviar el dolor y mejorar la postura:
Protracción-retracción cervical:
De pie con la cabeza adelantada y la mirada al frente, tira de la cabeza hacia delante (protracción), a continuación tira la cabeza hacia atrás (mentón hacia esternón) como si fueras a hacer una doble papada (aguanta la posición 5 segundos). Realizar 4 series de 10 repeticiones.

Estiramientos de trapecio superior:
Estiramiento cervical (cabeza hacia un lado, bajando el hombro contrario), realizar 2-3 series de 30 segundos en cada lado.


Movilizaciones suaves y controladas:
Rotaciones, inclinaciones, flexo-extensión, ascenso y descenso de hombros. Realizar 2 series de 10 repeticiones en cada lado.

Fortalecimiento cervical y escapular (músculos posturales + estabilizadores):
Retracción escapular:
En decúbito prono con la frente apoyada en la esterilla, lleva los brazos estirados hacia atrás buscando la conexión de las escápulas y aguanta 3-5 segundos en esa posición. Realizar 4 series de 6 repeticiones.
También se puede realizar con codos en flexión


Contracciones isométricas en musculatura del cuello:
Coloca tu mano en el lado donde sientes dolor, aplica fuerza hacia el lado contrario y trata de aguantar la cabeza lo más recta posible durante 5 segundos. Después relaja y repite. Realizar 4 series de 10 repeticiones.


Educación postural + higiene postural diaria
Consejos como evitar posiciones mantenidas, pausas activas, ergonomía en el trabajo/sueño, etc.
CONCLUSIÓN
La fisioterapia, aplicada de forma personalizada y constante, tiene un papel clave en el tratamiento del dolor cervical crónico. A través de la terapia manual y el ejercicio terapéutico no solo se alivia el dolor, sino que también se corrigen las causas subyacentes previniendo recaídas y mejorando la calidad de vida.
Bibliografía
- “Programas de ejercicios en el tratamiento del dolor crónico o recidivante del cuello: evidencia de eficacia del fortalecimiento y estabilización cervical” — revisión comparativa de programas de fisioterapia vs tratamiento domiciliar. iuymca.edu.ar
- “Ejercicios y estiramientos cervicales para mejorar la movilidad y reducir rigidez en pacientes con dolor de cuello” — guía clínica de ejercicios y estiramientos cervicales. Fisioteca
- “Tratamiento fisioterapéutico del dolor de cuello: movilización, terapia manual, ejercicios y educación postural” — artículo que describe las técnicas y su aplicación práctica en clínica. coiso.org+1
